Reconstrucción del expediente....

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Reconstrucción del expediente....

Notapor Gabriela Vanesa » Lun Feb 23, 2009 12:49 pm

Reconstrucción del expediente Autor: Rodríguez, Claudia B.
Citar Lexis Nº 0003/014238 - Fuente: SJA 18/2/2009
SUMARIO:
I. Cuestiones generales, 1 a 9
II. Qué puede reconstruirse, 10 y 11
III. Quién puede solicitar la reconstrucción, 12
IV. Facultades del juez, 13 a 15
V. Deberes de las partes, 16 a 26
VI. Plazos, 27 a 29
VII. Caducidad de instancia, 30 a 34
VIII. Expediente penal, 35 a 90
a) Cuestiones generales, 35 a 41
b) Aplicación supletoria del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, 42 a 48
c) Juez competente, 49 y 50
d) Autenticidad de las fotocopias, 51a 57
e) Preclusión, 58 a 62
f) Aporte de nuevas pruebas, 63 a 65
g) Cuerpo del delito, 66
h) Prisión preventiva, 67
i) Declaración indagatoria, 68 a 82
j) Acta de secuestro, 83
k) Acusación y defensa, 84
l) Apelabilidad de las medidas ordenadas por el juez, 85 y 86
m) Excarcelación, 87
n) Absolución por el beneficio de la duda, 88 a 90

I. CUESTIONES GENERALES

1 El procedimiento previsto por el art. 129 , CPCCN. se encuentra dirigido a contribuir, en la medida de lo posible, a que se reproduzcan exactamente las circunstancias del expediente desaparecido, pero no para que una de las partes lo utilice como medio de alterar la situación jurídica preexistente, valiéndose de una circunstancia fortuita.

(C. Nac. Com., sala E, 1/5/2006 Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo Para el Desarrollo v. Manzini, Elizabeth L.).

2 La reconstrucción de un expediente no implica instrumentar un nuevo expediente sino la recolección de los instrumentos que reflejan los actos procesales esenciales ya ejecutados en expedientes extraviados o destruidos.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 4/4/1990 Valenzuela, Gustavo E., JA 1990 IV 301).

3 Las actuaciones que se cumplen en el procedimiento de reconstrucción de expedientes no tienen más fin que producir el acopio de las constancias necesarias para que el juicio retome su marcha a partir del estado procesal que había alcanzado.

(C. Nac. Civ., sala A, 8/11/1966, ED 17 186).

4 Las actuaciones de reconstrucción no implican la apertura de una instancia. Sólo tienen por objeto la reconstrucción del expediente extraviado para poder proseguir el trámite del juicio donde se ventila el litigio promovido por el actor. Son actuaciones que integran ese trámite, sin constituir un incidente con la autonomía procesal necesaria como para llegar a configurar una instancia.

(C. Nac. Com., sala B, 14/5/1965, ED 13 798).

5 Deben ser respetados los principios de lealtad, probidad y buena fe, sirviendo de elemento importantísimo las presunciones, dada la dificultad que se presenta generalmente para probar los extremos que se invocan.

(C. Nac. Civ., sala G, 16/8/1989 Mirengo, Emilio L.).

6 No es necesario reproducir todos los trámites e incidentes del proceso, ni menos aún llamar a todas las personas que en algún momento hayan intervenido.

(C. Nac. Civ., sala A, 8/11/1966, ED 17 186).

7 Procede tener por reconstruido el expediente en un juicio ejecutivo con el informe del actuario y el informe de la Oficina de Mandamientos y Cédulas del que resulta que contra el demandado se libraron un mandamiento y una cédula, y el reconocimiento por el demandado del crédito alegado por el actor.

(C. Nac. Com., sala A, 12/9/1957, JA 1958 II 70).

8 A partir de la resolución que tiene por reconstruido un expediente, el procedimiento vuelve a encauzarse dentro del trámite normal.

(C. Nac. Com., sala B, 29/12/1965, ED 13 798).

9 La pérdida de un expediente judicial, que daña a la justicia porque produce inseguridad y demoras injustificadas, como así también a veces daños irreparables a los interesados, nunca debe beneficiar a ninguna de las partes; el derecho de defensa fue ejercido en el expediente extraviado, en él se expusieron las pretensiones, se ofrecieron pruebas, realizaron las partes y el tribunal una serie de actos tendientes a arribar a una sentencia justa. Si por negligencia o malicia de alguna de las partes, del personal del tribunal o de terceros, el expediente se pierde, el mismo debe ser reconstruido, con la colaboración y control de las partes, y mediante la actividad autónoma del juez que dirige el proceso, cuya actividad no puede ser obstruida por recurso alguno.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

II. QUÉ PUEDE RECONSTRUIRSE

10 La reconstrucción prevista en el art. 129 , CPCCN. puede ser total o parcial, tanto del principal como de los incidentes o cuadernos de prueba.

(C. Nac. Civ., sala G, 16/8/1989 Mirengo, Emilio L.).

11 El mecanismo de reconstrucción (art. 129 , inc. 2, CPCCN.) es también de aplicación cuando lo que se extravía es una parte de las actuaciones o los documentos que agregaron las partes para dar sustento a sus derechos.

(C. Civ. y Com. San Martín, 31/3/1998 Texshu S.A. v. Saccomano, José y otros).

III. QUIÉN PUEDE SOLICITAR LA RECONSTRUCCIÓN

12 La reconstrucción del expediente puede solicitarla el letrado actuante a los fines de ponderar la labor efectuada para regulársele honorarios.

(C. Nac. Civ., sala H, 15/10/1999 Rodríguez de Pérez, Mabel v. Espíndola, María G.).

IV. FACULTADES DEL JUEZ

13 El juez actúa de oficio, en ejercicio de facultades propias que no pueden limitarse por peticiones de los litigantes interesados, sino sólo por el fin de obtener la reconstrucción de los autos.

(C. Nac. Com., sala B, 5/11/1958, JA 1959 III 90).

14 La valoración de la eficacia de los elementos aportados, a efectos de la reconstrucción de un expediente, es privativa del juez de la causa.

(C. Nac. Com., sala A, 28/6/1965, ED 11 616).

15 El art. 67 , inc. 5, CPCCN. otorga al juez la posibilidad de disponer cualquier medida tendiente a la reconstrucción, sin recurso alguno, y dentro de estas medidas pudo válidamente intimar al anterior letrado de la demandada para que presentara las copias que según ésta obraban en su poder.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

V. DEBERES DE LAS PARTES

16 Quien controvierte la autenticidad de las piezas arrimadas al proceso de reconstrucción debe ofrecer y producir la prueba que, a su entender, avalara su derecho.

(C. Nac. Civ., sala A, 25/9/1995 Giardino, Vicente v. Ríos, Norberto R., LL 1996 A 153).

17 Un categórico desconocimiento, sin aportar prueba alguna para desvirtuar las constancias glosadas por las partes y sus profesionales, se contrapone con el deber de lealtad, probidad y buena fe procesales, pues el procedimiento de reconstrucción ha sido previsto para contribuir, en la medida de lo posible, a que se reproduzcan exactamente las constancias del expediente desaparecido, pero no para que se utilice como medio para alterar la situación jurídica existente, valiéndose de una circunstancia fortuita. Por tanto, si se niega la autenticidad de los elementos traídos a ese fin, deben aportarse pruebas por lo menos de valor equivalente. La actitud reticente de una de las partes conduciría al fracaso de la mayoría de las reconstrucciones.

(C. Nac. Civ., sala A, 25/9/1995 Giardino, Vicente v. Ríos, Norberto R., LL 1996 A 153).

18 Si la parte cuestionó ciertas copias anejadas por la contraria, sosteniendo que los originales no obraban en el expediente cuya reconstrucción se sustancia, debe acompañar prueba idónea de tal afirmación; de no ofrecer elemento convincente, basándose sólo en presunción cuyo razonamiento no se apoya en un hecho conocido, probado e inequívoco, la construcción intelectual deviene inadmisible.

(C. Nac. Com., sala E, 1/5/2006 Cooperativa de Vivienda, Crédito y Consumo para el Desarrollo v. Manzini, Elizabeth L.).

19 Quien niega la autenticidad de los elementos traídos a efectos de reconstruir un expediente debe aportar pruebas siquiera de valor equivalente; de otra manera, la negativa de una de las partes conduciría al fracaso de casi todas las reconstrucciones.

(C. Nac. Civ., sala D, 12/6/1962, LL 109 976, 8722 S).

20 Las copias traídas por el letrado que patrocinaba a una de las partes, que no han sido firmadas por el litigante pero sí por el profesional, son suficientes para acreditar el texto a que las mismas se refieren, en virtud de lo dispuesto respecto de los letrados por el art. 6 , decreto ley 23398/1956 (fallo del juez de primera instancia, Dr. Di Iorio).

(C. Nac. Paz, sala 3ª, 9/10/1962, LL 110 72).

21 Tratándose del trámite de reconstrucción no resulta suficiente el mero desconocimiento de la parte, sino que es menester que aporte pruebas por lo menos equivalentes a las impugnadas, ya que de lo contrario la actitud reticente de una de ellas, que ni siquiera ha acompañado las copias que deberían obrar en su poder, conduciría al fracaso de las reconstrucciones.

(C. Nac. Civ. y Com. Fed., 27/9/1991 Río Arriba S.A. v. Trecenave S.A.).

22 En el trámite de reconstrucción de expedientes las partes son colaboradoras de la jurisdicción y deben respetar los deberes de lealtad, probidad y buena fe, cualesquiera sean los intereses que sustenten, de manera que quien no formuló en su momento las observaciones para lograr la oportuna enmienda, en el caso, la ausencia de firma en la copia de la demanda del expediente de reconstrucción, no puede después reclamar por la supuesta falta de recaudo de los elementos que se incorporaron al juicio.

(Corte Just. Salta, 11/11/1996 Caja Administradora del Fondo Especial del Seguro v. Visich, Jorge H.).

23 El art. 67 , CPCCN. exige ser riguroso en cuanto a posibilitar a las partes que acompañen todas las copias que obren en su poder y que, a su vez, puedan controlar las acompañadas por la contraria, a fin de que ésta no introduzca elementos extraños al expediente original. El debido proceso y el derecho de defensa quedan garantizados con esta doble intervención que se concede a cada parte. Esto no sólo constituye un derecho, sino también un deber: el de actuar con buena fe y lealtad procesal, que impone la obligación de no ocultar al tribunal ningún elemento que éste necesite para cumplir con el cometido de reconstruir el expediente.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

24 La reconstrucción del expediente obliga al juez a tener cierta elasticidad en la apreciación de las circunstancias del proceso, confiando en la buena fe de los litigantes; por lo que habiendo una de las partes sostenido que una de las copias no fue presentada oportunamente, corresponde a ella la carga de la debida demostración de tal hecho, bastando con que sean arrimados elementos que desvirtúen la existencia del original.

(C. Nac. Com., sala A, 19/2/1992 Iaconante, Rodolfo v. Bordoli, Osvaldo).

25 En el procedimiento de reconstrucción de expediente el tribunal actúa en ejercicio de facultades exclusivas, y las partes tienen intervención al exclusivo efecto de suministrar los elementos de juicio y explicaciones que se les requieran; dada la gravedad del hecho, las partes deben prestar la cooperación posible, cualesquiera sean los intereses que sustenten, de conformidad con los principios de buena fe y lealtad que rigen el proceso.

(C. Nac. Civ., sala M, 16/9/2004 Krausz, Alejandro v. Tom Distribuidora S.R.L.).

26 Si la parte desconociera la autenticidad de las copias acompañadas por la contraria, no le bastará con la oposición como un simple recaudo formal, sino que deberá discrepar del contenido y adjuntar toda prueba de que intente valerse; de no ser así, se tendrán por válidas. El desconocimiento de los elementos aportados sin agregar otras copias para desvirtuar dichas constancias se contrapone con el deber de lealtad, probidad y buena fe procesal.

(C. Nac. Civ., sala M, 16/9/2004 Krausz, Alejandro v. Tom Distribuidora S.R.L.).

VI. PLAZOS

27 El art. 39 , CPCCN., que establece la perentoriedad de los plazos, no resulta aplicable al caso de pérdida de un expediente, ya que éste, como norma general que es, no pudo prever situaciones tan particulares como la atinente a la reconstrucción de expedientes donde el interés primordial es público y no privado; de allí las amplias facultades otorgadas al juez para arbitrar los medios que juzgue idóneos para cumplir su cometido.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

28 No hay violación del derecho de defensa, ni a la igualdad de las partes, porque el juez admita la agregación de copias después de vencidos los plazos.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

29 Es perfectamente válido que si aun el tribunal no tuvo por reconstruido el expediente, admitiera la agregación de copias que la demandada aduce haber recuperado, porque ello a nadie perjudica.

(Sup. Trib. Just. La Rioja, sala B, 20/10/1993 Morilla, Ángel P.).

VII. CADUCIDAD DE INSTANCIA

30 Resulta improcedente declarar la caducidad de instancia en un trámite de reconstrucción, pues en éste no existe juicio donde las partes puedan formular peticiones relativas a la controversia.

(C. Nac. Com., sala D, 27/9/1989 Banco del Buen Ayre S.A. v. Codesu S.A.).

31 Tratándose de una reconstrucción en trámite, toda vez que obra resolución teniendo por reconstruido el expediente (art. 142 , inc. 5, CPCCN.), no resulta aplicable la caducidad.

(C. Doc. y Loc. Tucumán, sala 2ª, 27/12/2002 Banco Municipal de Tucumán v. Adel, Guillermo).

32 Como los procedimientos tendientes a la reconstrucción están primordialmente a cargo del juez y no constituyen específicamente una instancia o juicio en el que las partes puedan, como principio, formular peticiones relativas a la controversia, resulta improcedente la caducidad de la instancia de esas actuaciones.

(C. Nac. Civ. y Com. Fed., sala 1ª, 6/6/2001 Empresa Ferrocarriles Argentinos v. Empresa Constructora Carlos Peuser).

33 Los procedimiento de reconstrucción del expediente no son susceptibles de perención de la instancia.

(C. Nac. Com., sala C, 5/12/1974 Offer, León v. Lis de Coppi, Nilda).

34 Si bien en el trámite de reconstrucción existe una actividad de oficio en forma primordial, no desaparece la carga de instar el procedimiento, que la ley impone a las partes. El cómputo debe hacerse desde que se ha solicitado la reconstrucción, y corresponde determinar si la actividad destinada a ella pesaba sobre el juzgador o correspondía a una de las partes acompañar los elementos necesarios a dicho fin.

(C. 2ª Civ. y Com. La Plata, sala 2ª, 5/10/1978, causa B. 45310).

VIII. EXPEDIENTE PENAL

a) Cuestiones generales

35 Cuando ocurre un siniestro con destrucción, a causa del incendio, de muchísimos expedientes, las copias de los documentos originales tienen el mismo valor probatorio que éstos, cuando el original que sirvió para expedir aquéllas obraba en una oficina pública y han sido expedidas con las formalidades que la ley exige. En consecuencia, en tales documentos públicos ha de confiarse en la imparcialidad de los funcionarios que lo han redactado, y sólo han podido certificar la verdad. La sinceridad y veracidad de lo expuesto en tales documentos, si no han sido desvirtuados por otras pruebas de igual o mejor calidad, gozan de un valor probatorio erga omnes, como consecuencia de la fe pública que el legislador les reconoce.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 26/6/1989 Churruarín, R.).

36 La única manera de llegar a la realización del derecho penal material es mediante la reproducción, en la medida de lo posible, de las actuaciones originales, teniendo como indicios de su existencia los documentos que de oficio o por medio de las partes se puedan obtener. Es por lo tanto insoslayable la reconstrucción del expediente en su estricto sentido, vale decir, volver a instruirlo siguiendo las secuencias marcadas por la ley, a efectos de garantizar el principio del debido proceso.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 8/6/1990 Barrero do Santos, Juan J., JA 1991 I 387).

37 Más allá de la encomiable finalidad del juez de grado por rehacer el expediente siniestrado por causa ajena a la actuación jurisdiccional, reclama prioridad la seguridad de los actos jurídicos, y ante la inconcurrencia de normas expresas, deben desestimarse como elementos de convicción las actuaciones que no hayan sido recuperadas íntegras del fuego, o, al menos, reproducidas con fehaciencia.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 12/6/1990 Manzini, Rodolfo, JA 1991 I 386).

38 Se ha obtenido la reconstrucción de expediente, sin afectar el derecho de defensa en juicio del causante, recreando la realidad objetiva del suceso y la responsabilidad penal del procesado, mediante fundamentales elementos de juicio, constituidos por copias de trascendentes diligencias, realizadas tanto en sede previsional cuanto en el juzgado de instrucción, en el de sentencia y en la propia Cámara, como así también de escritos defensistas; así, el parte policial, el auto de prisión preventiva del encausado, el memorial de expresión de agravios de un rebelde relativo a dicha medida de seguridad, el decisorio de la Cámara respecto de aquélla, la acusación fiscal y el escrito de defensa del coprocesado. Con excepción del memorial y del escrito citados, los restantes son instrumentos públicos, por provenir de oficinas públicas que las expidieron mediante las exigencias de ley, y cuya veracidad y reflejo de lo actuado no han sido puestos en tela de juicio por las partes, debiendo entonces gozar de fe pública.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 20/4/1990 Argüello, José M. y otro, JA 1990 IV 498).

39 Los documentos públicos autenticados, el parte policial, el auto de prisión preventiva y la acusación fiscal, donde se transcriben los testimonios y otras pruebas de cargo, suplen la ausencia de las actas originales donde esas versiones y probanzas se volcaron, siendo inadmisible que el juez, luego de tener por reconstruido el expediente extraviado, y sin que los letrados de las partes objetaran lo resuelto, arribe a la absolución por considerar que tal reconstrucción impidió u obstaculizó su defensa en juicio.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 1ª, 10/7/1995 Duarte, Jorge E. y otros).

40 La ausencia de impugnaciones de la defensa en relación con el material con el que se reconstruyó el expediente demuestra su conformidad, gozando de autenticidad; por lo tanto, pretender que se rehagan los actos procesales acontecidos atenta contra el derecho a un procedimiento simple y ágil, acorde con la naturaleza del proceso penal.

(Sup. Trib. Just. La Pampa, 28/11/2003 Gil, Francisco F.).

41 En el proceso de reconstrucción de expedientes no pueden invocarse como elementos esenciales de la prueba de cargo la confesión del procesado ni las declaraciones de la víctima y del funcionario preventor, si no pudo tomarse conocimiento directo ni cierto de ellas, por haber desaparecido las actas respectivas, máxime cuando el damnificado y el preventor no fueron preguntados puntualmente acerca de sus anteriores declaraciones o intervenciones, sino que ambos se remitieron simplemente a los dichos de la acusación fiscal y la prisión preventiva, siendo que tales actos se sustentaron en las declaraciones originales.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 13/3/1995 Avecilla, Carlos A.).

b) Aplicación supletoria del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación

42 Resulta menester recurrir de manera supletoria al art. 129 , CPCCN., habida cuenta del vacío regulatorio en materia penal.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 6/7/1990 Bonnecaze, Fernando, JA 1991 IV 137).

43 El art. 129 , CPCCN. rige la reconstrucción del legajo.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 1ª, 30/7/1990 Buel Balario, Graciela, JA 1991 I 390).

44 El procedimiento de reconstrucción de un expediente se rige por el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, en atención a la carencia de normas en el ordenamiento ritual del fuero penal y dado el carácter supletorio de aquél.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/11/1989 Sal, Claudio E.).

45 Producida la reconstrucción de un expediente con la conformidad de las partes legitimadas, existe plena posibilidad de alcanzar un pronunciamiento de cargo, aun sin contarse con las originales declaraciones e informes desaparecidos, cuando se actuó de acuerdo con lo normado por el art. 129 , CPCCN.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 3ª, 28/6/1991 Pérez Magallán, M.).

46 En la reconstrucción de un expediente penal la invocación del art. 129 , CPCCN. deviene improcedente, ante la diferente naturaleza de los procesos penal y civil.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 20/12/1989 Puccio, A.; ver este semanario; C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 8/6/1990, "Barrero do Santos, Juan J.", JA 1991 I 387).

47 La distinta naturaleza de los procedimientos penal y civil impone la prohibición de seguir las pautas de reconstrucción de expedientes previstos en el último: art. 129 , CPCCN.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 31/8/1990 Burdman, Martín C., JA 1991 I 596).

48 La invocación del art. 129 , CPCCN. deviene improcedente, ante la diferente naturaleza de los procesos penal y civil; no es por vía de la analogía que debe resolverse si las piezas incorporadas son auténticas, ni corresponde al respecto dar vista a las partes, procedimiento de carácter netamente dispositivo y típico del proceso civil. La única manera de llegar a la realización del derecho penal material es mediante la reproducción, en la medida de lo posible, de las actuaciones originales, teniendo como indicios de su existencia los documentos que de oficio o por medio de las partes se puedan obtener; es por lo tanto insoslayable la reconstitución del expediente en su estricto sentido, vale decir, volver a instruirlo siguiendo las secuencias marcadas por la ley, a efectos de garantizar el principio del debido proceso.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 13/3/1991 Videla, Alejandro, LL 1991 E 133).

c) Juez competente

49 Compete al juzgado de instrucción la reconstrucción del expediente siniestrado.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 21/9/1990 Perello, Daniel).

50 A efectos de reconstruir un expediente debe volver a instruirse el sumario, teniendo como guía las constancias de la prevención y sumariales. El expediente debe remitirse al juzgado de instrucción originario, a efectos de instruir el debido proceso legal.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 14/9/1989 Lemus, A. M.).

d) Autenticidad de las fotocopias

51 Las fotocopias aportadas por la prevención resultan de inobjetable validez si han sido refrendadas en su autenticidad por el funcionario policial habilitado para ello, y ningún elemento ha sido allegado para sostener lo contrario.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 6ª, 7/2/1991 Franco H. M.).

52 La autenticidad de las fotocopias está dada por su remisión por oficio firmado por el jefe de la División Laboratorio Químico y de la División Robos y Hurtos de la Policía Federal.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/2/1991 Viera, Juan M. y otro, JA 1991 III 464).

53 Al autenticarse las copias en debida forma, éstas poseerán la legitimidad y el valor que sustenten los originales y sus conclusiones, en la medida en que no hubieran sido objetadas. Y ello se debe a que dicha documentación emanó de un funcionario público, poseyendo valor como instrumento público, poseyendo plena fe mientras no sea argüida de falsa, tal como lo preceptúa el art. 993 , CCiv. del voto en disidencia del Dr. Bonorino Peró .

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 14/11/1990 González, Alejandro J., JA 1991 III 330).

54 Si los documentos que contienen los actos procesales que se reconstruyen carecen de las condiciones formales impuestas por la ley con fines de autenticidad y en tanto la firma es elemento esencial de todo instrumento, su omisión la vuelve ineficaz en los términos de los arts. 986 , 987 y 988 , CCiv., desprovistos de toda aptitud para acreditar los hechos o actos que procuraban representar.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 17/9/1990 Chivel, Ricardo).

55 La ausencia de firma en la certificación del testimonio que hace a la prisión preventiva invalida esa pieza vital.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 17/9/1990 Chivel, Ricardo).

56 En la reconstrucción de un expediente penal no es por vía de la analogía que debe resolverse si las piezas incorporadas son auténticas, ni corresponde al respecto dar vista a las partes, procedimiento de carácter netamente dispositivo y típico del proceso civil.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 20/12/1989 Puccio, A., JA 1991 IV 136).

57 Las constancias internas de la defensoría, no corroboradas por las diligencias que a tal efecto se llevaran a cabo, carecen de virtualidad para demostrar que de haber recaído un pronunciamiento en el expediente incinerado, hubiera quedado firme.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 14/6/1990 Perello, Daniel).

e) Preclusión

58 No corresponde que el procesado vuelva a transitar por etapas que para él se encuentran precluidas, por una circunstancia que le es ajena, como también lo es para el tribunal el devastador incendio que afectó el edificio donde tenía su sede.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 8/6/1990 Barrero do Santos, Juan J., JA 1991 I 387).

59 Los actos procesales resultan irrepetibles mediante el procedimiento reglado por el art. 129 , CPCCN., ya que el proceso tiene sus tiempos, que el principio de progresividad se encarga de regular para que el juicio no se retrotraiga a etapas cumplidas, en tanto los actos procesales se precluyen cuando fueron cumplidos observándose las formas legales.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 14/11/1990 González, Alejandro J., JA 1991 III 330).

60 El art. 129 , CPCCN. para nada regla la reproducción de aquellos actos procesales que no hubieran podido rehacerse mediante su reconstrucción; aquéllos resultan irrepetibles mediante este procedimiento.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 6/7/1990 Bonnecaze, Fernando, JA 1991 IV 137).

61 No resulta viable la objeción que se hace a la reconstrucción con base en una presunta retrogradación del plenario a etapas procesales ya precluidas, porque, de ser aceptada esta tesitura, sería de imposible realización toda empresa reconstructora de los sumarios, que no se basa precisamente en la producción (lo que sí sería volver) sino en la reelaboración de sus constancias simplemente, pues como hechos reales fueron ya receptados por el tribunal instructor.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/2/1991 Viera, Juan M. y otro, JA 1991 III 464).

62 No puede apoyarse el principio de preclusión sobre la base de actuaciones de nulidad absoluta, como lo son las efectuadas por el juez de sentencia para reconstruir las actuaciones destruidas por el incendio. Corresponde la renovación del sumario por el juez de instrucción que previniera del voto en disidencia de la Dra. Catucci .

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 8/6/1990 Barrero do Santos, Juan J., JA 1991 I 387).

f) Aporte de nuevas pruebas

63 En la reconstrucción de un expediente penal las medidas probatorias deberán ser propuestas en la etapa prevista por el art. 467 , CPCr.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 20/12/1989 Puccio, A., JA 1991 IV 136).

64 Carece de todo valor la prueba de cargo producida conforme al art. 129 , inc. 5, CPCCN. si ella no fuera requerida por el o los acusadores al menos una vez abierto el plenario.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 6/7/1990 Bonnecaze, Fernando, JA 1991 IV 137).

65 No puede valorarse como prueba válida las declaraciones testimoniales dispuestas por el juez de oficio en una causa reconstruida que se encontraba en la etapa del plenario, pues ello implica una transmutación de roles con el Ministerio Fiscal que conspira contra el derecho de defensa, al quebrarse el equilibrio que el procedimiento impuso en este tramo del proceso.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 10/9/1991 Gagliardi, Romeo y otro).

g) Cuerpo del delito

66 Deben diferenciarse los trámites de reconstrucción de un expediente con aquellos que significan la comprobación del cuerpo delictivo, ya que este último se integra con los elementos materiales y se constata con la documentación autenticada de las diligencias cumplidas durante el transcurso de la investigación del voto en disidencia del Dr. Bonorino Peró .

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 14/11/1990 González, Alejandro J., JA 1991 III 330).

h) Prisión preventiva

67 En la reconstrucción del expediente resulta insoslayable el dictado de la medida de cautela personal y real prevista por el Código de Procedimiento en Materia Penal y adecuada a la realidad de la investigación, como etapa previa a la clausura del sumario y consecuente elevación a sentencia.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 16/8/1990 Lemus, Alejandro).

i) Declaración indagatoria

68 En los expedientes reconstruidos la ausencia del acta de indagatoria o de un sustituto fehaciente (fotocopia certificada o simple no impugnada por las partes) no impide arribar a un pronunciamiento condenatorio.

(C. Nac. Crim. y Corr., en pleno, 21/9/1992 Fariña, Mario E. y otro, ns. 170/171, JA 1992 IV 417).

69 Para la completa reconstrucción de un expediente destruido en la etapa del plenario no es razonable exigir la incorporación de copia del acta de la declaración indagatoria, cuando no ha derivado de ello la prueba de confesión y la responsabilidad penal de los acusados se dio por acreditada con elementos de juicio extraños a lo dicho por ellos en esa declaración.

(Corte Sup., 7/4/1992 Tripodoro, Fabián A. J. y otro, Fallos 315:677).

70 No obsta a la validez de los procedimientos en el expediente reconstruido la falta de copia de la declaración indagatoria si de la lectura del material obtenido surge que el causante negó toda participación en el episodio, si ni el fiscal ni la defensa cuestionaron la validez por la existencia de vicios aptos para descalificarla como pieza procesal y, por último, si los restantes medios de comprobación son suficientes para demostrar la culpable autoría del imputado, aun prescindiendo de la diligencia de reconocimiento en rueda de personas.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 20/4/1990 Argüello, José M. y otro, JA 1990 IV 498).

71 No se han violado las reglas del debido proceso si los imputados han sido oídos en indagatoria y, aunque parcialmente destruidas, sus constancias escritas permiten de sobra ser reconstruidas sustancial y formalmente, sin observarse ninguna irregularidad procesal que las pueda afectar.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/2/1991 Viera, Juan M. y otro, JA 1991 III 464).

72 La ausencia del acta donde se recogiera la declaración indagatoria del acusado o de copia auténtica de ella no conlleva, sin más, la absolución del procesado; las actas no se pueden confundir con los actos procesales que documentan; por ello, de la desaparición de las primeras no cabe inferir la inexistencia de los segundos, si por otros medios se documenta que efectivamente esos actos ocurrieron, y no puede caber duda de que el procesado fue indagado durante la instrucción del sumario, pues dicha pieza alude a la acusación fiscal.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 1ª, 22/10/1991 Bellusci Vanegas, Washington, LL 1992 C 508).

73 Pueden suplirse las indagatorias con la transcripción que el juez de instrucción, el fiscal y los mismos defensores hubieren realizado.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 7/2/1995 Valcarce, Omar H.).

74 Procede expedirse sobre el fondo del asunto a pesar de la carencia de la primigenia indagatoria del procesado y de sus ampliaciones, destruidas con el legajo original a raíz del incendio que afectó la sede del tribunal, si en el expediente de reconstrucción se han obtenido elementos de convicción suficientes como para dar por legalmente probado el cuerpo del delito y la responsabilidad jurídico penal; además de constar en autos detalladas reseñas del acto indagatorio del causante en las insospechables copias de la acusación fiscal, del auto de prisión preventiva y de la propia defensa, el procesado declaró ante el juzgado de sentencia voluntariamente, y además no obran impugnaciones defensistas ni del representante del Ministerio Público, encargado de velar por el fiel cumplimiento de las leyes y reglas de procedimiento, ni constancias de que aquéllas fueran opuestas con anterioridad a la autenticidad de los documentos recogidos.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 30/4/1991 A., B. A., LL 1991 E 115).

75 Procede el dictado de condena, no obstante las actuaciones originales del proceso se perdieron en el incendio que afectó a los juzgados, si la meritoria labor cumplida en su reconstrucción ha logrado reunir las pruebas de cargo, sin que se observen afectaciones a la garantía de la defensa en juicio; ha sido posible tomar conocimiento de la declaración indagatoria a través de la coincidente transcripción contenida en la acusación fiscal, en el auto de prisión preventiva, en el escrito de la parte querellante e, indirectamente, de la defensa.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 1ª, 7/6/1991 Cozzetti, Gesualdo, LL 1991 E 626).

76 La indagatoria constituye una diligencia de relevancia trascendente en el proceso penal, y su ausencia no puede ser suplida con las menciones que de ella se hagan en otras actuaciones, pues los magistrados deben analizar personalmente el contenido de ese acto esencial para ponderar su eficacia probatoria en los aspectos formales y sustantivos. La cuestión adquiere particular relevancia cuando las supuestas confesiones de los inculpados son citadas en el veredicto como eje del reproche penal, con evidente menoscabo para las garantías de la defensa en juicio.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 12/6/1990 Manzini, Rodolfo, JA 1991 I 386).

77 Si bien la ausencia del acta de la declaración indagatoria o su sustituto fehaciente en los expedientes reconstruidos no impide al sentenciante llegar a un pronunciamiento condenatorio, no es posible arribar a él, aunque existiere tal acta, cuando durante la reconstrucción muchos de los elementos que componían el plexo cargoso enunciado por el fiscal en la acusación no se han logrado recuperar, como ser las deposiciones que prestaran los funcionarios policiales y los testigos ante la prevención, acerca de las circunstancias que rodearon el procedimiento, como así tampoco las constancias de los allanamientos efectuados y, fundamentalmente, la resolución donde se decretara la prisión preventiva de los encartados.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 7/2/1995 Valcarce, Omar H.).

78 Constituyendo las declaraciones indagatorias de los procesados actos esenciales que no pueden suplirse mediante referencias que de los dichos de éstos hacen otras piezas del procedimiento, la causa presenta defectos formales insuperables que impiden un pronunciamiento de condena con el grado de certeza necesaria requerido.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 15/11/1991 Córdoba, Martín).

79 La jueza de primera instancia no pudo dar por reconstruido el expediente y menos aún dictar el fallo, al no obrar en éste la declaración indagatoria, acto fundamental del proceso del voto en disidencia del Dr. Vázquez Acuña .

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 30/4/1991 A., B. A., LL 1991 E 115).

80 La inexistencia de indagatoria válida deja sin sustento las actuaciones posteriores de las que aquélla es presupuesto insorteable, como la prisión preventiva, la acusación fiscal y el fallo mismo.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 12/6/1990 Manzini, Rodolfo, JA 1991 I 386).

81 La falta material de la declaración indagatoria no puede ser suplida por las menciones que de ella se hagan en los escritos del Ministerio Público y de la defensa, pues los magistrados intervinientes en la baja y alta instancia deben analizar personalmente el contenido de esa actuación fundamental para ponderar su valor probatorio tanto desde el punto de vista formal como sustantivo. Las referencias suministradas por las partes no pueden eximir de esa misión indelegable sin deterioro grave de las garantías de la defensa en juicio, máxime cuando sobre la base de ese mecanismo se tiene por confeso al reo.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 10/4/1990 Cerón, Walter R., JA 1990 IV 495).

82 La ausencia material del acta de la indagatoria del procesado no puede ser suplida por las menciones que de ella se efectúen en otras diligencias, pues los magistrados sentenciantes deben analizar personalmente el contenido y la relevancia probatoria de ese acto fundamental del proceso, so riesgo de vulnerar las garantías de la defensa en juicio del voto en disidencia del Dr. Valdovinos .

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/2/1991 Viera, Juan M. y otro, JA 1991 III 464).

j) Acta de secuestro

83 El acta de secuestro no resulta sacramentalmente ningún acto insustituible si los propios acusados reconocen que portaban los panes de Cannabis sativa en la valija y el personal policial coincide con ellos; de tal modo, puede considerarse el cuerpo del delito acreditado, incluyendo la declaración del testigo, parcialmente destruida pero recuperada en la posible lectura de su parte esencial del procedimiento de incautación que presenciase.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/2/1991 Viera, Juan M. y otro, JA 1991 III 464).

k) Acusación y defensa

84 Las constancias de las copias de acusación y defensa, para colmo, faltas de debida autenticación, no pueden mediante su mera cita suplantar las pruebas que consumiera el fuego y a través de las que el magistrado ha reconstruido la realidad del hecho, sus circunstancias, autoría y culpabilidad.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 7ª, 14/11/1990 González, Alejandro J., JA 1991 III 330).

l) Apelabilidad de las medidas ordenadas por el juez

85 Las medidas que ordene el juez para proceder a la reconstrucción del expediente incinerado, siempre que se respete la preexistencia de las diligencias a realizar, no son susceptibles de recurso alguno, según expresa disposición del art. 129 , CPCCN.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 1ª, 30/7/1990 Buel Balario, Graciela, JA 1991 I 390).

86 Las medidas dictadas por el juez con miras a la reconstrucción del expediente no podrán ser objeto de recurso alguno: art. 129 , inc. 5, CPCCN.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 14/11/1989 Sal, Claudio E.; C. Nac. Crim. y Corr., sala 4ª, 16/6/1990, "Salmoyraghi, Héctor M.").

m) Excarcelación

87 Si en la reconstrucción del expediente no se ha incorporado el dictamen fiscal ni copia legalizada del mismo, corresponde, en virtud de una interpretación lato sensu del art. 379 , inc. 6, CPCr., conceder la liberación solicitada.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 4/4/1990 Valenzuela, Gustavo E., JA 1990 IV 301).

n) Absolución por el beneficio de la duda

88 Habiéndose destruido por incendio de la sede del juzgado donde tramitaba todo el expediente, y no habiéndose cumplido con la reconstrucción del legajo en la extensión y las modalidades que rigen para el procedimiento penal, por lo que no resultan suficientemente idóneos para una condena los elementos de juicio que se han logrado reunir, corresponde seguir las directivas del art. 13 , CPCr., y absolver al acusado.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 31/8/1990 Burdman, Martín C. L., JA 1991 I 596).

89 Si por la destrucción del expediente original resultan de imposible recuperación piezas fundamentales para decidir en la causa, y otras pruebas han sido parcialmente obtenidas, lo que obsta al grado de certeza que requiere un pronunciamiento de condena, corresponde la absolución del enjuiciado en los términos del art. 13 del Código objetivo, si los elementos que existen en la causa no son autosuficientes, dándose además la imposibilidad material de que en un plazo razonable se pueda reconstruir la verdad histórica.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 5ª, 8/6/1990 Barrero do Santos, Juan J., JA 1991 I 387).

90 No corresponde absolver por estado de duda, ni por orfandad de elementos probatorios, si existe una confesión calificada del prevenido, según resulta de la copia del dictamen fiscal, circunstancia que, unida a otras pruebas, acredita la materialidad del hecho y la autoría culpable del procesado.

(C. Nac. Crim. y Corr., sala 2ª, 26/6/1989 Churruarín, R.).

18/2/2009AR_DA002
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Re: Reconstrucción del expediente....

por Solo Derecho » Sab Ago 02, 2014 3:31 am

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